pingüinos

Pues aquí estamos, después de habernos pasado el finde rodeados de pingüinos. 

Una en la ciudad de la luz, donde los patos del Sena estaban a punto de transmutarse en sus primos polares, criaturitas, del frío que hacía. Y los chiscos en Valladolid, donde se celebró estos días la mayor concentración motera invernal del mundo -dicen, no sé yo-, los Pingüinos.

Hace unas horas que llegué, en una de esas maravillosas cabinas gran clase del Elipsos, donde pasas la noche mecida por el traqueteo del tren. En esas camas escuetas en las que, a pesar de que no alcanzan los 70 centímetros de ancho, se duerme mejor a dos si el abrazo encaja con precisión amorosa.

Fotos, lo que se dice fotos, sólo he hecho las imprescindibles, porque sacar la mano del bolsillo era tarea ardua y apetecía más bien poco. No sé a cuántos grados estaríamos. Los termómetros callejeros marcaban 8ºC; o bien se trataba de una burda manipulación de las autoridades turísticas o los cacharros no tenían signo negativo.

Para muestra, un escaparate.

pinguinos

También tuve ocasión de compadecer a los fumadores parisinos, que se refugiaban a darle al vicio -y yo con ellos- en una especie de terrazas plastificadas con calentadores de gas. Colgados, carteles de ‘hay vino caliente’. Todo era poco. Ni os cuento los pobres camareros, que salían y entraban en mangas de camisa.

Eso sí, por muy intenso que se presente el frío, París es París. Si llego a pasar otro tanto en mi ciudad, cualquiera me oiría, de puro quejica. Qué tendrán los viajes.

Y por mucha nieve que adornase la ciudad, en dos días pateando no di ni un solo traspiés. Qué diferencia esta mañana en Valladolid. Durante los pocos metros que separan mi casa del trabajo estuve a punto de esmorrarme cuatro veces.

Así y todo, he puesto a dios por testigo de que ningún viaje me volverá a pillar más al norte de los Pirineos entre el 30 de octubre y el 1 de abril. De ningún año. Y viceversa en el hemisferio sur. Que ya está bien de sufrir.

Los chiscos me dicen que están de acuerdo. Aunque su finde ha sido más calentito, y a los pingüinos sólo los han visto desde la ventana. Así.

pinguinos-desde-casa_1

Anuncios

2 Respuestas a “pingüinos

  1. Ala venga, tú vete acumulando viajes, dí que sí jejejeje. Mañana estreno móvil Vodafone desde primera hora de la mañana y estoy super ilusionado, y no sé por qué. Es bastante chulito, ya te lo enseñaré CUANDO TE VEA xDD

    Jó, vaya nostalgia me ha entrado cuando he visto la imagen desde tu ventana, con el mercado ahí al lado. Ais, qué cantidad de veces he pasado yo por ahí. ¿Has incluido nueves elementos ornamentales a tu piso multiétnico?

    Besos amor

  2. Menudo deja-vú (se escribía así no?) he experimentado con tu entrada. No es que haya estado en París pero algo similar viví en Islandia, pero volveré. Que dos días no fueron suficientes.

    Besos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s