Y pasa el tiempo y, mientras pasa, considero que es una falta de respeto y un engaño tan ruin, que cuando al fin ya sé cómo funciona el juego, se me acaban las monedas, ironías de vivir…
Y me gusta cómo lo dice porque, lejos de hacerme sentir pesimista, su ritmo me anima a aprovechar cada minuto, a beberme la vida a sorbos grandes, a saborear los tragos pequeños.
Esta semana he comprobado, de nuevo, que una dificultad objetiva es mucho menos poderosa que un buen estado de ánimo, por muy subjetivo que sea.
Que la adrenalina que produce trabajar a tope en lo que te gusta es el alimento más energético, mucho más que el amor, o que el dolor.
Que saborear cada minuto no alarga la vida, pero la hace mucho más intensa…
Aunque hemos estado muy atareados todo el día con tanta tarta de friskies y tanto mimo extra, no podía dejar de pasarme hoy por aquí para contaros que los Chiscos cumplen 11 añitos!!!
Un 25 de mayo de 1998, en un sofá de mimbre, la Chula trajo al mundo solita a Chisco y Clyde, estas dos preciosidades, y a un hermanito que no tuvo tan buena suerte.
A ver si mañana encuentro una foto, para que veáis qué cosas más lindas
Que todos los duendes se conjuguen hoy para que este sea un día muy, muy especial. Que seas feliz desde que te levantes hasta que te acuestes, y que ya nunca dejes de serlo. Que, aunque no leas este post, la brisa de mayo te haga llegar esta humilde felicitación cargada de amor.
Fue sólo un instante, pero juro que lo vi. Me miraba fijamente con su ojo penetrante desde la pantalla del ordenador.
Me quedé paralizada un momento. Tantos momentos…
Luego fui en su busca, pero ya no estaba. Por más vueltas que di, por más lo llamé en silencio, por más que esperé, como tantas veces me esperaba él.
Puede que no fuera más que un espejismo de la luz azul de mayo. De aquel otro mayo de tardes calientes en que nos prometimos el mar.
O quizá era sólo el eco de un beso perdido.
Por si acaso lo agarré muy fuerte y lo guardé deprisa sin que nadie me viese, como todos aquellos que nos hicieron soñar. No vaya a ser que también este me lo quieran arrebatar las olas.
La canción comienza despacio, desnuda, con la voz de Antony deslabazadoramente desgarrada. Exactamente 2 minutos y medio después, la batería empieza a marcar el ritmo. Se une el saxo. El ritmo te envuelve y ya no puedes escapar. ¿Será el diablo?
Jamás de los jamases. Nunca pensé que se me pudiesen saltar a mí las lágrimas por enterarme de algo así. Pero es que, después de meses de compartirlo día a día en la distancia… por fin… estamos embarazados!!!!!!!!
Pues sí. Ahora mismo acabo de leerlo en el blog de mi querida Optimista y mientras escribo este post me caen dos lagrimones que os juro que son de puro contento, de alivio, de a-lo-mejor-es-verdad-que-dios-existe…
Aún no son las ocho de la mañana y me muero de ganas de llamarla, de decirle que hace tiempo que no me alegro tanto de nada, que se lo merece por constancia, por ilusión; por optimista, por guapa!
Y me la imagino radiante, espléndida, más optimista que nunca, sintiendo esa paz que nos cuenta, mirando el mundo desde su árbol-columpio. Tan contenta…
Mi querida alter ego:
Disfruta, disfruta, disfruta. No es que vayas a ser la mejor mamá, es que ya lo eres. ¿Te das cuenta? Es sólo cuestión de tiempo. Nueve meses que van a estar llenos de momentos especiales, y que tú sabrás saborear como nadie.
¡Cuánto me alegro, ruliña! De verdad que lo único que siento hoy es no poder darte en directo un abrazo grande, grande, pero te lo escribo apretando mucho el teclado para que lo sientas fuerte, fuerte.
Y, en cuanto me dejen los lagrimones, voy a anotar en mi agenda que gracias a ti el viernes 27 de marzo de 2009 la blogosfera enterita se llenó de magia.
Los chiscos son dos gatos muy, pero que muy especiales. Se llaman Clyde y Chisco, y son mi pequeña familia, con quienes siempre quiero volver.
Yo soy Ana, viajera de vocación y, sí, de verdad me llamo ana -no me invento nicks porque luego no me acuerdo :D